Privacidad y uso de IA
Qué pasa con lo que escribes cuando hablas con Alba. En claro y sin letra pequeña.
Estás hablando con una IA, no con una persona
Alba es un asistente conversacional con inteligencia artificial. No es una persona y no puede fingir serlo: si le preguntas si es una máquina, te lo dice. Y no depende de la buena voluntad de nadie — el sistema bloquea esa respuesta por dos sitios: Studio Aura no puede dejar configurado que lo niegue, y si el modelo lo escribiera por su cuenta, no llega a salir. Es el artículo 50 del Reglamento europeo de IA, y no es negociable ni para nosotros ni para el negocio.
Cuando algo necesita a alguien de verdad —una reserva, una duda de salud, un caso concreto— te deriva al equipo de Studio Aura.
De dónde sale lo que te cuenta, y quién responde de ello
Todo lo que Alba dice sobre Studio Aura —precios, horarios, qué hay y qué no, ingredientes, condiciones— sale de una ficha que mantiene el propio negocio. No la escribimos nosotros y no la revisamos: Studio Aura la actualiza cuando quiere, hablando con su asistente, y desde ese momento es lo que se cuenta aquí. Si algo no está en esa ficha, Alba no se lo inventa: te dice que no lo tiene confirmado y te pasa con el equipo.
Por eso de la exactitud de esa información responde Studio Aura, igual que responde de lo que pone en su carta, en su escaparate o en su web. Asentia pone la herramienta y se ocupa de que Alba no diga nada que el negocio no haya escrito; lo que el negocio decide escribir es suyo.
Y una cosa práctica, que es la que de verdad importa: para lo que no admite un error —una alergia o intolerancia, si algo te conviene por tu situación, o si queda sitio a una hora concreta— Alba te va a decir lo que hay y te va a pedir que lo confirmes con el equipo al pedir o al reservar. No es una fórmula de cortesía: es que eso lo comprueba una persona, mirándolo, y ahí no hay asistente que valga.
Qué se guarda de tu conversación
Para que Studio Aura pueda ver qué le preguntan sus clientes y mejorar la atención, se registra:
- El texto que escribes, después de borrar automáticamente teléfonos, emails, DNI y NIE si los hubieras escrito, y recortado a 500 caracteres.
- Un identificador anónimo de la conversación, que vive en tu navegador y desaparece al cerrar la pestaña. No es un usuario ni una cuenta.
- La fecha y hora, y una etiqueta de qué tipo de pregunta era (precio, horario, cita…).
- Si preguntas por algo que Studio Aura no ofrece, se guarda esa palabra suelta (por ejemplo «parking») para que sepan qué les piden y no tienen. Nunca se guarda si la palabra venía de un mensaje sobre salud.
No se guarda tu dirección IP junto a la conversación, no hay registro ni cuenta, y no se te sigue por otras webs. Tampoco se usa nada de esto para publicidad de terceros.
Tu IP sí se usa un momento, y preferimos decirlo: sirve de contador para frenar el abuso (que nadie machaque el chat a mensajes). Vive en un contador que caduca a los dos minutos y se borra solo; no va unida a lo que escribes ni al identificador de tu conversación.
Si le cuentas algo de tu salud, eso no se guarda
Hay cosas que la gente escribe sin pensarlo: que está embarazada, que toma una medicación, que le duele algo. Es información sensible y no tiene por qué quedarse en ningún sitio.
Cuando el sistema detecta que tu mensaje habla de tu salud —o de la de un familiar que menciones—, ese texto no se guarda: en la base de datos queda una marca que dice que hubo un mensaje y que no se conserva. Studio Aura sigue viendo que ha recibido una consulta de salud —y cuántas—, pero no lo que contaste.
Conviene decir hasta dónde llega: es una detección automática y está escrita en castellano, así que no es infalible —un mensaje en otro idioma, o con una forma de decirlo que no reconozca, puede quedar guardado. Por eso detrás hay una segunda red que no depende de acertar: a los 90 días se borra igual. Y si ves que algo tuyo se ha quedado registrado, pídenos que lo borremos y lo hacemos.
Alba sí lee lo que escribes en ese momento para poder responderte y derivarte bien. Lo que no ocurre es que se quede archivado.
Si escribes tu teléfono aquí
No se guarda. Si escribes tu nombre, tu teléfono o tu correo en el chat, se sustituyen por una marca antes de que el mensaje llegue a la base de datos: ni Studio Aura ni nadie los ve aquí. Alba tampoco te los pide, y no reserva ni cierra nada por su cuenta.
Para hablar con Studio Aura está el botón: abre tu WhatsApp o tu teléfono con el mensaje ya escrito —solo con lo que tú hayas dicho— y a partir de ahí la conversación es directamente entre Studio Aura y tú, fuera de Alba.
Quién más ve estos datos
- OpenAI — genera las respuestas. Tus mensajes se le envían para eso y pueden procesarse en servidores de Estados Unidos, con las garantías previstas para esas transferencias.
- Supabase — guarda la ficha del negocio y el registro de conversaciones.
- Vercel — aloja el asistente.
- Google Fonts — sirve las dos tipografías de esta página. Tu navegador se las pide directamente, así que Google ve tu dirección IP al cargarla. No recibe ni tus mensajes ni nada de lo que escribas: solo la petición de las letras.
Cada uno trata solo lo imprescindible para prestar el servicio.
Cuánto tiempo se guarda: 90 días
Las conversaciones se borran a los 90 días, solas. No es una intención ni una política escrita en un papel: hay un proceso que se ejecuta todas las noches en la base de datos y elimina todo lo que haya cumplido ese plazo —el texto, la etiqueta, la hora y el identificador de la conversación—, dejando anotado cuántas filas ha borrado. Y no sólo el registro principal: si en algún momento se hizo una copia de esas conversaciones para una migración, el mismo proceso la barre con el mismo plazo.
Sin excepciones. Aquí ponía que si dejabas tu nombre y tu contacto ese dato se conservaba aparte, y no era verdad: no se guarda ninguno, así que no hay nada que sobreviva a los 90 días. Si escribes a Studio Aura por WhatsApp o por teléfono, esa conversación ya es suya y se rige por su propia política, no por esta.
Qué puedes pedir
Puedes pedir acceder, rectificar, suprimir, oponerte o portar tus datos.Lo más directo es hablar con Studio Aura por WhatsApp al 614 45 68 20 o por teléfono al 614 45 68 20.También puedes escribir a asentia.studio@gmail.com y lo tramitamos con ellos.
Si crees que no se ha atendido bien tu solicitud, puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos (aepd.es).
Contacto
Responsable: Studio Aura · Calle de ejemplo 12, bajo, 39002 Santander.
Encargado del tratamiento: Asentia (Cantabria, España) · asentia.studio@gmail.com.
Última actualización: agosto de 2026. Si cambia algo relevante en cómo se tratan los datos, se refleja aquí.
← Volver al chat